En memoria de este gran héroe y mártir de la fe, Rogelio Yonda Guejia, he recopilado esta pequeña información. Se trata de aquel hombre Nasa, un genuino seguidor de Jesús, hermano, amigo, profesor, pastor, traductor bíblico del Nuevo y parte del Antiguo Testamento.

Es uno de los hombres que marcó la historia de la iglesia Evangélica en Colombia en especial para el pueblo Nasa. Aquí encontraremos buena parte de su autobiografía, la cual he tratado de organizar para que su legado no sea olvidado y para que esta generación de creyentes conozca el arduo trabajo de los primeros seguidores y la persecución a causa de la fe.

Recopilado y editado por: Enit Inseca

 

CONTENIDO

I.   INFANCIA BAJO EL CUIDADO DE SU PADRE
II.  TRASLADO DEL HOGAR POR UN AÑO A APRENDER EL IDIOMA ESPAÑOL.
III.  EDUCACIÓN PRIMARIA
IV.  TRABAJO EN EL CAMPO Y SU DECISIÓN POR CRISTO.
V.   ESTUDIOS TEOLÓGICOS
VI.  SEGUNDO AÑO DE ESTUDIO

  1. Obrero Regional, Silvia, Belalcázar e Inza.
  2. Un mes de recorrido por la región de Belalcázar.
  3. Sorpresa de los enemigos.
  4. Tres veces en el cepo.
  5. Búsqueda de autoridades en Belalcázar y Popayán.

VII. CONTINUACIÓN DE ESTUDIOS TEOLÓGICOS.

  1. Defecto mental.
  2. Estudio terminado.

VIII. MAESTRO DEL INSTITUTO BÍBLICO AMBACHICO SILVIA
IX.   TRADUCCIÓN DEL ANTIGUO TESTAMENTO AL IDIOMA NASA YUWE
X.    TRADUCCIÓN DEL NUEVO TESTAMENTO AL IDIOMA NASA YUWE
XI.   ANEXO DE IMÁGENES

 

I.  INFANCIA BAJO EL CUIDADO DE SU PADRE HASTA LOS SIETE AÑOS

Rogelio Yonda Guejia nació el 20 de febrero de 1935 en la vereda Chuspilla del municipio de Santander de Quilichao, departamento del Cauca, Colombia. Fue huérfano de madre a los ocho meses de nacido, su padre, conocedor de la verdad, lo instruyó con amor cristiano hasta la edad de siete años.

II.  TRASLADO DE SU HOGAR POR UN AÑO A APRENDER EL IDIOMA ESPAÑOL

Nacido en la cuna indígena Nasa, vivió en un contexto muy retirado de los pueblos y ciudades, allí donde solo se habla Nasa Yuwe y no se hablaba el idioma español. Para su educación su padre decidió llevarlo a un hogar de familia mestiza por espacio de un año. Para él era muy triste separarse de su padre, pero fue un sacrificio que luego le ayudaría más adelante, pues disfrutaría hablar el idioma español, idioma que en aquel tiempo muchos anhelaban aprender.

III.  EDUCACIÓN PRIMARIA

Hoy en día la educación ha mejorado de tal manera que ha llegado con facilidad hasta las regiones más retiradas, pero en su época fue muy difícil tener ese privilegio. Su padre lo llevó a una escuelita privada que quedaba a distancia de dos días de camino; no le fue posible terminar la primaria por causa de la violencia, pues la escuela fue quemada y los profesores fueron perseguidos hasta llevarlos a la cárcel, y algunos aun hasta la muerte.

IV.  TRABAJO EN EL CAMPO Y SU DECISIÓN POR CRISTO.

A la edad de diez años hasta los veinte años trabajó en el campo junto a su padre, ya que la violencia fue un obstáculo para su educación. En ese periodo de adolescencia se sumergió en la vagancia, ignorando los consejos de los mayores; pensó en gozar la vida antes de la muerte. Al tomar esta decisión y emprender este camino, en una noche muy avanzada Rogelio caminaba a orillas de un río caudaloso retirado de su casa cuando de repente se le presentó un individuo con armas blancas quien se acercaba más y más hacia él. En ese momento Rogelio perdió las fuerzas y su cuerpo se estremeció, al estar en ese estado su conciencia le decía: Perdiste la vida eterna. Rogelio decía: “No sabía cómo recuperar la salvación de mi alma”. En ese momento Rogelio expresó con palabras fuertes y entrecortadas “Haz lo que vas a hacer.” No hubo respuesta, así que dio una segunda orden con autoridad, “Haz lo que vas a hacer.” En ese momento aquel hombre quedó imposibilitado, obedeció aquella voz y se retiró. Fue en ese momento donde entregó su vida al Señor confesando todos sus pecados y haciendo un compromiso de nunca separarse de Dios; esa decisión fue en 1956.

V.  ESTUDIOS TEOLÓGICOS.

Completamente entregado al trabajo cotidiano, un día soleado Rogelio sintió inmensamente el deseo de ingresar a una institución de estudios teológicos con el propósito de servirle al Señor. Pero hubo dos dificultades: En primer lugar, no tenía certificado de estudio de primaria y en segundo lugar no tenía dinero. Le informó a un misionero cercano a él, de sus anhelos, y gracias al apoyo que él le dio pudo ingresar al instituto bíblico en Armenia, Quindío en el año 1958.

En el tiempo de vacaciones cuando regresaba a Cauca, Rogelio salía a predicar a un lugar llamado “El Turco”. En esa ocasión toda una familia de aquella casa recibió a Cristo y hoy es una Iglesia numerosa.

VI.  SEGUNDO AÑO DE ESTUDIO.

  1. Obrero Regional, Silvia, Belalcázar e Inza.

Al final de cada periodo de estudio, llegaban las vacaciones y tenía que cubrir las tres regiones, la región de Silvia era la más extensa y se requería más tiempo para la evangelización (dos meses).

  1. Un mes de recorrido por la región de Belalcázar.

Los territorios de Belalcázar e Inza estaban bajo el dominio de los sacerdotes católicos en acuerdo con el Gobierno “El concordato”. No se permitía hablar de Cristo fuera de la religión católica. En el mes de diciembre empezando el recorrido, Rogelio recibió una noticia escalofriante respecto a su ministerio, pero recobró ánimo y continuó con el trabajo del Señor hasta el lugar llamado “la Cruz de Vitoncó”. Allí fue más terrible la noticia y entonces acordaron hacer el servicio dominical más temprano.

  1. Sorpresa de los enemigos.

Respecto a este acontecimiento Rogelio en su escrito autobiográfico narra: “El culto comenzó a las 7:00 AM con 15 personas y a las 8:00 de la mañana ya estábamos rodeados y nadie pudo escapar. El jefe del grupo, Aureliano Basto,  empezó golpeando a las mujeres, quebrándoles las manos y entró a la sala preguntando: ¿quién es el jefe evangélico? Dándose cuenta, con su insignia de autoridad me dio un golpe mortal en la cabeza haciéndome una herida enorme que me dejó en el piso sin sentido, y siguió golpeando sin compasión a todos los hermanos que se encontraban, dejándoles heridas considerables; por segunda vez me miró y yo estaba de pie y nuevamente me golpeó en la cabeza más fuerte; no recuerdo cuánto tiempo estuve en el piso, solo recuerdo cuando uno de ellos estaba tratando de levantarme para conducirme con los demás hermanos a la oficina que estaba como a 3 km. El trayecto fue muy difícil por la sangre que cubría mis ojos, pero al fin llegamos. De inmediato se presentó el capitán: Reyes Pete, el cual dio orden de que yo fuera castigado duramente.”

  1. Tres veces en el cepo.

Aureliano Basto recibió la orden del capitán Reyes y él empezó el proceso de castigo. Rogelio fue despojado de sus documentos de identidad y le quitaron la camisa, enseguida le prensaron los pies en el cepo y quedó colgando sin tocar el piso por espacio de hora y media, mientras él sufría, Aureliano siguió castigando a las mujeres con azotes haciéndoles jurar de rodillas de no seguir el evangelio. Terminando de castigarlas ordenó bajar a Rogelio del cepo. Aureliano Basto tomó un azote especial para castigar a un reo rebelde y este tenía un nudo en su extremó y cogiéndolo con ambas manos lo castigaron 10 veces luego siguió con los otros hermanos torturándolos en el cepo; cuando terminó le preguntó: ¿Con este buen consejo qué ha pensado y qué va a hacer con este grupo? La respuesta de Rogelio fue: “Nosotros vamos a continuar con el servicio dominical”. Aquel hombre enfurecido dijo: “El castigo no ha sido suficiente para este diablo, hay que presionarlo hasta lo sumo”. Así que nuevamente lo subieron al cepo colocándole los pies abiertos y dándole golpes en las heridas de la cabeza y con un puñal le rompieron la planta del pie izquierdo, estando en esta condición alguien se acercó con un arma blanca para cortarle en la cabeza, Rogelio en su relato dice: “En ese momento cerré mis ojos y solo esperé la muerte, pero Dios no lo permitió”. Ellos esperaron que Rogelio pidiera auxilio, más Dios le dio fuerzas para aguantar los dolores terribles y en ese momento cantó el himno número 159 (Cuando combatido por la adversidad). Esas dos horas fueron de burla y blasfemia contra Dios, ellos esperaban que él pidiera perdón, según ellos por atropellar con la enseñanza de los demonios el territorio en el cual el Monseñor tenía dominio.

Ellos no lograron sus deseos porque Dios le dio el valor para resistir todo ese momento. Con la pérdida de tanta sangre Rogelio se desmayó, entonces lo bajaron del cepo y recobró el sentido cuando ya contaban el quinto azote, en su mente dio gracias a Dios pues ya lo habían bajado del cepo y su finalidad era completar los diez azotes. Ya eran las 6:00 de la tarde y otra vez Aureliano le preguntó: ¿qué ha resuelto con todo lo que ha recibido?  A lo cual Rogelio respondió: “mientras que yo esté vivo nadie podrá impedir que predique el Evangelio en cualquier lugar. Dios mediante si no me he muerto volveré aquí a predicar a quien sea.” Aquel hombre no encontró otra forma de castigarlo, solo ordenó a su gente que lo colgara nuevamente en el cepo por tercera vez. Enseguida sacó a todos los cristianos evangélicos y cerró la puerta con llave y Rogelio se quedó en aquel lugar solo y en una gran tiniebla; ese fue el momento en que en plena soledad pudo hablar con el Señor y le contó sus angustias. De esta forma se aplacaron sus dolores y solo esperaba que el Señor lo llevará. Tres horas más tarde es decir a las 9:00 de la noche volvieron y abriendo la puerta ordenó bajarlo del cepo y lo golpeó otras diez veces.

Todos los castigos recibidos fueron tres veces en el cepo y treinta azotes, después de todo ese gran martirio a esa hora quedó libre y caminó 3 km, durante toda esa noche. Rogelio no pudo descansar por causa del dolor físico pues había sido torturado cruelmente y no hubo quien lo curara.

  1. Búsqueda de autoridades en Belalcázar y Popayán.

Al día siguiente a las 5:00 de la mañana ellos salieron al pueblo de Belalcázar caminando por 5 horas, para poner la demanda ante las autoridades, pero los enemigos se habían adelantado para que las autoridades se negaran a recibir sus demandas.

En Solicitud verbal se informó a la alcaldía a donde un juez penal y a un abogado, las masacres y atrocidades, pero todo fue en vano, pues era el último mes del año y las autoridades estaban de vacaciones hasta el mes de febrero. Fueron también al puesto de salud, pero el jefe no se encontraba y se había llevado los medicamentos a un lugar retirado. Mientras buscaban ayuda en Belalcázar, otros hermanos heridos fueron a Popayán ante el gobernador Víctor Mosquera a declarar este atropello; en el mismo instante envió a la localidad de Belalcázar a un juez para atender este asunto. Al día siguiente llegó el juez para investigar los hechos causados, en espacio de 3 días terminó el trabajo y mandó a buscar médicos especiales para que atendieran a Rogelio, luego siguió citando a los causantes que pagaron su maldad en la cárcel. Aquellas personas procedían así pues los sacerdotes eran los que los animaban diciendo que los evangélicos no les favorecen ninguna ley y son destinados a muerte. Estando ellos en la cárcel se dieron cuenta que los evangélicos tenían más ley que ellos y fueron respetados. Después de este hecho hubo libertad de culto; en esta vereda había 80 familias y todos se convirtieron a Cristo. Rogelio relata: “Poco después di gracias al Señor porque hasta los mismos que nos hicieron mal, pidieron perdón y buscaron al Señor Jesús.”

VII.  CONTINUACIÓN DE ESTUDIOS TEOLÓGICOS.

  1. Defecto mental

La recuperación de Rogelio duró dos meses, luego siguió con su estudio ministerial por 6 años. En cuanto a su salud, por causa de todo esos golpes, azotes y castigos recibidos su memoria no quedó bien; y con dificultad alcanzó a retener lo básico del estudio.

  1. Estudio terminado.

En el año 1964 terminó sus estudios realizados para el servicio del Señor, desde ese momento se dispuso a cumplir lo que le había prometido a Dios aquel día que entregó su vida al Señor en aquella orilla del río.

VIII.  MAESTRO DEL INSTITUTO BÍBLICO AMBACHICO, SILVIA.

Después de haber terminado sus estudios, Rogelio ingresó como maestro a enseñar en el Instituto Bíblico de Ambachico, en Silvia, Cauca durante cuatro años. Como resultado de ese trabajo, hay varios pastores en diferentes lugares y otros son maestros en colegios.

Con el transcurso del tiempo contrajo matrimonio con Nidia, fiel ama de casa, una mujer con gran don de servicio; de esta unión tuvieron 3 hijos, Obed, Edith y Yeni. Ellos como su padre siguen las enseñanzas de Jesús.

IX.  TRADUCCIÓN DEL NUEVO TESTAMENTO AL IDIOMA NASA YUWE.

Después de cuatro años de maestro el Señor le entregó otro trabajo: fue la traducción del Nuevo Testamento en el idioma Nasa Yuwe. Se dio al comienzo desde el año 1967 y terminó en 1980. Después de este período de trabajo, por causa de aquellos golpes su salud no fue muy buena por esta razón trabajó parcialmente en algunas iglesias como Pastor.

X.  TRADUCCIÓN DEL ANTIGUO TESTAMENTO AL IDIOMA NASA YUWE.

Pasados los años Dios le da el privilegio a Rogelio de participar en la traducción de la biblia del Antiguo Testamento al Nasa Yuwe, y Rogelio con gran gozo se comprometió delante de Dios y los hombres para cumplir esta gran tarea. La traducción del Antiguo Testamento se empezó en agosto del 2006 con las capacitaciones a los traductores bíblicos, con la ayuda de la Sociedad Bíblica Colombiana, entidad a la cual agradecemos en gran manera. Dios en sus planes tenía un propósito para con Rogelio por eso le conservó la vida para aportar gran parte de sus talentos a esta gran misión.

Los problemas y quebrantos de salud siguieron acompañando a Rogelio y a la edad de 76 años el 20 de junio de 2011 murió.

XI.  ANEXO DE IMÁGENES

El hermano Rogelio fue un apasionado para servir a Dios y esto significó también el profundo deseo que tenía para reconciliación. Encontró en la vida, en la biblia y su servicio la necesidad de contar historia, por eso antes de morir estuvo recopilando estas historias de propia vida.

Las imágenes que veremos a continuación es una simulación donde él actúa recordando aquellos años de martirio con la finalidad de contarle a esta generación que la violencia no es el mejor camino y que la fe que profesamos no vuelva a promulgar la violencia sino el dialogo.